miércoles, 29 de mayo de 2013

Este domingo, adoración eucarística mundial simultánea con el Papa



Las catedrales y parroquias de todo el mundo se unen a la adoración del Santísimo que presidirá Francisco en San Pedro

El domingo 2 de junio, fiesta del Corpus Christi, las catedrales y parroquias de todo el mundo se unirán durante una hora a la adoración eucarística que presidirá el Papa en la Basílica de San Pedro del Vaticano. La celebración, que tendrá lugar a las cinco de la tarde hora de Roma, se enmarca en el Año de la Fe y tiene como lema “Un solo Señor, una sola fe”.

En esa adoración, el Papa, y con él católicos de todos los países, rezarán por la Iglesia difundida en todo el mundo y pedirán en concreto que el Señor la haga cada vez más obediente a la escucha de su Palabra y que esta Palabra que salva pueda resonar brindando misericordia, consuelo, alegría y serenidad.

También se orará por cuantos en diversas partes del mundo sufren las nuevas esclavitudes y son víctimas de las guerras, trata de personas, narcotráfico y del trabajo esclavo, por los niños y mujeres que padecen todo tipo de violencia, así como por los que viven en la precariedad económica, sin empleo, ancianos, inmigrantes, sin techo, encarcelados y marginados.

Antes de ello, este jueves, el Papa Francisco preside, por primera vez como Obispo de Roma, la tradicional celebración de la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Después de la Misa, que tiene lugar en el atrio de la basílica de San Juan de Letrán, la procesión Eucarística recorre la antigua vía Merulana hasta llegar a la Basílica de Santa María la Mayor. 

Corpus Christi: una fiesta muy especial



Al igual que hicimos el día de Jueves Santo, nuestra mirada se centra hoy de modo muy especial en el sacrosanto misterio de la Eucaristía, que es la causa del ser de la Iglesia, la sustancia personal de ésta. La Eucaristía engendra la Iglesia, hace pasar a ésta de la potencia al acto, de ser una mera comunidad humana a ser la comunidad salvífica universal. Y esto es así porque la Eucaristía contiene la presencia total de Cristo, la presencia de su humanidad y de su divinidad, de su muerte y resurrección. Pero, además, la Eucaristía contiene la presencia real y sustancial del propio Cristo, lo que no ocurre en los demás sacramentos. Tal es lo que quiere significar de forma singular la solemnidad de Corpus Christi, la cual se instituyó precisamente por esta razón, para afirmar la presencia real y sustancial de Cristo en la Eucaristía.

En efecto, como bien sabemos, la reivindicación a fondo de la presencia real y sustancial de Cristo en la Eucaristía, negada por un grupo de teólogos en la Edad Media, suscitó en los siglos XII y XIII un gran movimiento espiritual de devoción a este Sacramento, lo que fue, sin duda, un verdadero don del Espíritu a la Iglesia.

Porque, para ser hechos participes del ser de Cristo y para vivir así según la vida nueva cobrada en Él, ¿dónde sino en la Eucaristía encontramos a Cristo real y sustancialmente presente, participamos de su misterio pascual y obtenemos la posibilidad real de vivir como hombres nuevos?

Ello explica que, con la reivindicación paulatina de la presencia real y sustancial de Cristo en la Eucaristía obrada a lo largo de los siglos XII y XIII, los fieles fueran cambiando de mentalidad y, buscando a Cristo en este sacramento, comenzaran a confesarse más, a comulgar más, a adorar con mayor frecuencia a Jesús en el sagrario y a pedir a la Iglesia se instituyese una nueva fiesta eucarística, además de la ya existente del Jueves Santo, dedicada muy en especial a contemplar, meditar y vivir el misterio de la presencia real y sustancial de Jesucristo en la Eucaristía. Todo este movimiento conduciría a la institución de la solemnidad de Corpus Christi en 1264 por el Papa Urbano IV en la conocida bula Transiturus de hoc mundo (cf DH 846-847).

Ahora bien, en concomitancia con el referido movimiento espiritual, tres milagros eucarísticos de gran calado contribuyeron poderosamente a la consolidación de la conciencia cristiana y católica de la presencia real y sustancial de Cristo en la Eucaristía, y a la  institución por Urbano IV del Día de “Corpus”. Por orden cronológico son los siguientes: la visión eucarística de Santa Juliana de Lieja en 1208, repetida durante más de veinte años; el milagro obrado por Dios sobre las formas consagradas en el pueblo de Luchente (Valencia), el año 1239, cuya preciosa reliquia, los “Sagrados Corporales” ensangrentados, guarda y conserva celosamente nuestra ciudad zaragozana de Daroca; y el milagro eucarístico de las sagradas formas, de idénticas características formales al nuestro, sucedido en Bolsena en 1263, un año antes de la institución por Urbano IV de la solemnidad de “Corpus”.

En este día de la Solemnidad de Corpus Christi, la Iglesia nos urge a convertirnos al Señor, a confesar nuestros pecados, a practicar la oración de adoración ante Él, presente bajo las especies del pan y del vino consagrados, a comulgar su cuerpo y su sangre, si estamos espiritualmente preparados para ello, y a amar de corazón a nuestros hermanos, los hombres. Dicho más explícitamente, la solemnidad de “Corpus Christi” nos impele, nos apremia, nos urge a salir al encuentro de los hermanos.

Pero ¿por qué razón es esto así? ¿Cuál es la relación entre la Eucaristía y la práctica del amor a los hermanos, particularmente a los más pobres y necesitados? Dicho sencillamente, porque la Eucaristía es la expresión del gran amor que Dios nos tiene. Ella contiene a Cristo muerto y resucitado por nosotros. Por tanto, la Eucaristía nos ofrece el icono mismo del amor de Dios. Dios es amor. Y Él nos ha amado tanto, que nos ha entregado a su Hijo y lo ha enviado a la muerte por nosotros y por nuestra salvación.

Pero esto implica que, si nosotros nos acercamos a la Eucaristía y comulgamos el cuerpo y la sangre del Señor, entonces somos hechos partícipes del mismo amor con que Dios ama y quedamos obligados espiritualmente a vivir para los demás. De ahí que la participación en la Eucaristía nos urja al amor de Dios y al amor de los demás.

Ambas cosas nos recuerda en este día el Santo Padre el Papa Francisco. Por una parte, el Papa nos impulsa a la práctica de la adoración del Señor, exhortándonos a que en todas las iglesias catedrales “in Urbe et in Orbe” se dé el día de Corpus una hora de adoración del Santísimo, la cual deberá celebrarse entre las 17 y las 18 horas. Y, por la otra, el Papa seguido por todo el episcopado mundial, nos urge a salir al encuentro de los hombres para anunciarles el Evangelio y para subvenir a todas sus necesidades, también a las necesidades del pan y de la casa de cada día.



Papa Francisco: seguir a Jesús de verdad comporta persecución, no éxito

Homilía del Papa Francisco hoy en la Domus Santa Marta


El anuncio de Jesús no es un revestimiento, una capa de pintura, sino que va hacia el corazón y nos cambia. Es lo que ha afirmado el Papa Francisco en Misa de esta mañana 29 de mayo de 2013, en la Casa Santa Marta. El Papa ha afirmado que seguir a Jesús no significa tener más poder, porque su camino es el de la Cruz

¿Cuál será el premio que recibiremos al seguirlo? El Papa Francisco ha comenzado su homilía partiendo de la pregunta que Pedro le hace a Jesús y que, en el fondo, afecta a la vida de todo cristiano. Jesús, observó el Papa, responde que todos los que les sigan tendrán “muchas cosas bellas” pero “con persecución”. El camino del Señor, prosiguió, “es un camino de ‘abajamiento’, un camino que termina en la Cruz”. He aquí la razón por la cual, añadió, “siempre habrá dificultades”. Existirán siempre, “porque Él ha hecho este camino antes” que nosotros. Y advirtió que “cuando un cristiano no tiene dificultades en la vida –todo va bien, todo es bello- algo no va bien”. Se puede pensar que es “muy amigo del espíritu del mundo, de la mundanidad”. Y esto, constató, “es la tentación propia de un cristiano”:

“Seguir a Jesús sí, pero hasta un punto; seguir a Jesús como una forma cultural: soy cristiano, es mi cultura… Pero sin la exigencia del verdadero seguimiento de Jesús, la exigencia de ir por su camino. Si se sigue Jesús como una propuesta cultural, se usa este camino para ir hacia arriba, para tener más poder. Y la historia de la Iglesia está llena de estas cosas, comenzando por algunos emperadores y tantos gobernantes y muchas personas, ¿no? Y también algunos –no quiero decir muchos pero sí algunos- sacerdotes, algunos obispos ¿no? Algunos dicen que son muchos… pero son unos pocos que piensan que seguir a Jesús es hacer carrera”.

El Papa recordó que en una época, “en la literatura de hace dos siglos”, a veces se acostumbraba a decir “desde niño quería hacer la carrera eclesiástica”. Y afirmó que “muchos cristianos, tentados por el espíritu del mundo, piensan que seguir a Jesús es bueno porque se puede hacer carrera, se puede subir”. Pero este “no es el espíritu”, es, sin embargo, la actitud de Pedro que habla de carrera y Jesús le responde: “Sí te daré todo con persecución”. “No se puede quitar la Cruz del camino de Jesús: siempre estará”. Y sin embargo, advirtió, esto no quiere decir que el cristiano debe hacerse el mal. El cristiano “sigue Jesús por amor, y cuando se sigue a Jesús por amor, la envidia del diablo hace muchas cosas”. El “espíritu del mundo –observó- no tolera esto, no tolera este testimonio”.

“Pensado en la Madre Teresa: ¿qué dice el espíritu del mundo de Madre Teresa? ‘Ah, la Beata Teresa es una mujer estupenda, hizo tantas cosas buenas por los demás…’ El espíritu del mundo nunca dice que la Beata Teresa, todos los días, tantas horas, estaba en adoración… ¡Nunca! Reduce la actividad cristiana al bien social. Como si la existencia cristiana fuese un barniz, una capa de cristianismo. El anuncio de Jesucristo no es un revestimiento: el anuncio de Jesús va a los huesos, al corazón, va hacia dentro y nos cambia. Y esto no lo tolera el espíritu del mundo, no lo tolera y por esto vienen las persecuciones”.

Quien deja su propia casa, su propia familia para seguir Jesús, dijo de nuevo el Papa Francisco, recibe cien veces más “ya en este tiempo”. Ciento veces más pero con persecución. Y esto no hay que olvidarlo.

“Seguir a Jesús es exactamente esto: por amor, ir con él, detrás de Él: el mismo camino, la misma vía. Y el Espíritu del mundo será el que no tolerará y nos hará sufrir, pero un sufrimiento como el que pasó Jesús. Pidamos esta gracia: seguir a Jesús por el camino que Él nos enseñó. Esto es bello, porque nunca nos deja solos. ¡Nunca! Siempre está con nosotros. Así sea”.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Niños y Facebook: se viola la edad legal


Los riesgos de un uso prematuro de las redes sociales



El 90% de los niños entre 9 y 10 años ya tiene un perfil en Facebook y una amplia red de contactos online, aunque la edad mínima legal de acceso a Facebook es de 13 años.
Esta es la denuncia que surge de un reciente estudio realizado por la Associazione Meter onlus, fundada por Fortunato Di Noto, en algunas escuelas elementarias de Avola sobre unos 770 alumnos.

Un dato sobre el que reflexiona el prof. Ezio Aceti, psicólogo infantil y formador, en el contexto de la 47º jornada mundial de las Comunicaciones Sociales, con el título: “Redes Sociales: puertas de verdad y de fe; nuevos espacios de evangelización”, celebrada el pasado domingo 12 de mayo.

¿Cuáles son los peligros para un niño de esta edad que es activo en Facebook?

Ezio Aceti: Antes que nada debemos preguntarnos por qué el niño de nueve a diez años entra tan fácilmente en Facebook. Hemos hecho un experimento fotografiando miles de habitaciones de los niños de hoy, comparándolas con las de los niños de hace cuarenta años. Las habitaciones de los niños de hoy están llenas de cosas, esto significa que un niño de entre cero y diez años es bombardeado desde pequeño con estímulos.

Por tanto el niño aprende muy pronto a vincular estos estímulos, es hábil, rápido y veloz. Por eso es capaz de entrar en Facebook. Pero le falta la profundidad de entender las cosas, los estímulos. Los riesgos son exactamente estos, ligados al hecho de que el niño no es capaz de discernir el bien del mal, la superficialidad de la profundidad, el riesgo se llama “adultización infantil”. Es decir, el niño en la red realiza cosas que son más grandes que él. También es capaz de organizarla, las junta con sus capacidades lábiles.
El comportamiento de los padres frente a la exigencia de vivir “social”, puede ser triple: de rechazo, de acompañamiento o de indiferencia. ¿Cuál es su consejo?

Ezio Aceti: Mis consejos son tres. El primero que todos los padres pongan controles parentales en sus ordenadores, de modo que la publicidad pornográfica no pueda aparecer. Esto no significa privar al niño de libertad, sino que es algo preventivo. El segundo es que el ordenador se ponga en el centro de la casa,  de modo que no haya nada privado, nada secreto, al menos hasta los catorce o quince años. Esto no es falta de confianza sino que es otra forma de prevención. Confiar no significa dejar a los menores a expensas de las manipulaciones externas. El tercer punto es que se “contrate” con los hijos el tiempo en el pueden permanecer conectados. Esto significa tratarlo como adultos. No deben ser los padres los que deciden cuanto tiempo pueden estar los hijos en Facebook sino que deben establecerlo juntos.

El problema es más profundo: es necesaria una educación a la paternalidad. Es necesario hacerlo de modo que la educación a la paternalidad se convierta en algo cotidiano, obligatoria para todos los que tienen niños pequeños.

¿Qué tipo de problemas puede generar en el niño el uso de las redes sociales, a nivel relacional y de crecimiento personal?

Ezio Aceti: Hay diferentes problemas, los vinculados a tiempos de exposición, como tics, manías y dependencias. Hay también disturbios ligados a la adultización infantil, haciendo vivir a los niños emociones que son demasiado grandes para ellos, y los niños no son capaces de gestionar las emociones que sienten.

¿Cuáles son los aspectos positivos de la red por parte de los menores?

Ezio Aceti: El hecho es que, bien dosificadas y vigiladas por los padres son un modo de conocer mundo. El mundo del mañana será un mundo global, en el que deberán gestionar muchas redes. Con estas los niños se acostumbran a tener muchas relaciones, aunque sean estructuradas, protegidas y poco expuestas. Concluiría invitando a los padres a ser prudentes y precavidos, aprendiendo recíprocamente (padres-hijos) a utilizar estos instrumentos “social” encontrando espacios de acuerdo y de diálogo.

Santa Rita de Casia, Patrona de los Imposibles





Santa Rita de Casia nació en Casia, Italia un 22 de mayo. Su verdadero nombre era Margarita, pero desde muy pequeña la llamaron Rita. Desde su nacimiento, la santa empezó a demostrar porque iba ser llamada la "abogada de los imposibles", pues su madre era estéril y no podía concebir hijo alguno. Sin embargo, sus continuas oraciones y penitencias le permitieron obtener la gracia de Dios de dar a luz a una maravillosa y piadosa hija.

Desde sus primeros años, la santa demostraba constantemente su piedad y su deseo de consagrarse a la vida religiosa; su mayor gusto era dedicarse a la oración y a la caridad fraterna con el prójimo. Sin embargo, por decisión y obediencia a sus padres, Santa Rita contrajo matrimonio. El esposo de la santa resultó ser una persona de carácter difícil y sumamente violento que constantemente agredía y humillaba a Santa Rita; sin embargo, ella soportó el genio feroz de este hombre por 18 años, con la más exquisita paciencia, sin quejarse, sin recurrir a autoridades civiles para pedir sanciones y ofreciendo todo este lento martirio por la conversión de los pecadores y entre ellos, el primero, su malgeniudo esposo, y luego sus dos hijos, que también habían heredado el malgenio de su padre.

La paciencia y oración de Santa Rita dieron sus frutos, y poco antes de la muerte de su esposo, y luego de sus dos hijos, se convirtieron de corazón. Ahora ya sin esposo y sin hijos, Rita se dedicó a obras de caridad y a pasar largos ratos dedicada a la oración y a la meditación. Deseaba ser religiosa pero las comunidades de monjas le respondían que ellas solamente recibían a muchachas solteras. Ella aprovechó este intervalo de tiempo para espiritualizarse más y dedicarse con mayor esmero a socorrer a los necesitados.

Al fin las hermanas Agustinas hicieron una excepción y la aceptaron en la comunidad. Una vez admitida como religiosa se dedicó con la más estricta exactitud a cumplir todo lo que mandaban los reglamentos de la Congregación y a obedecer a sus superioras con alegría y prontitud en todo. Además, se dedicó a tender a las hermanas enfermas y a rezar por la conversión de los pecadores y obtuvo prodigios a larga distancia.

Santa Rita cayó muy enferma, falleciendo el 22 de mayo de 1457. Su cuerpo se conserva incorrupto.

En la Santa Misa todos con la Biblia en la mano

Una revolución: lograr que la Biblia pueda ser un libro familiar para cada católico


La Constitución dogmática sobre la divina revelación, popularmente conocida como Dei Verbum, señala que los fieles católicos “han de tener fácil acceso a la Sagrada Escritura” (DV 22). Sin embargo este ideal, propuesto por los Padres conciliares, está lejos de hacerse realidad. En efecto, se ha hecho poco para que la Sagrada Escritura esté al alcance de todos los católicos.

¿Cómo lograr que la Biblia pueda ser un libro familiar para cada católico? De una manera muy sencilla. Primero hay que favorecer que cada católico tenga su propia Biblia y que su lectura se haga imprescindible. No se trata nada más que el católico la compre para guardarla en algún rincón de su casa. Se trata de lograr que la Biblia sea el libro de cabecera de todo católico, que nutrirá de savia evangélica su espiritualidad y, por tanto, todos los aspectos de su vida.

Por eso es importante empezar a darle a la Biblia, de una vez por todas, el lugar que le corresponde en la vida de la Iglesia y de cada católico.

He aquí algunas iniciativas prácticas.

Promover que los fieles católicos vayan a Misa con la Biblia en la mano. Los Apóstoles de la Palabra proponemos que las lecturas de la Santa Misa, especialmente de la Misa Dominical, se hagan desde la Biblia, no desde el leccionario o el misal anual o mensual.

O, por lo menos, que la homilía esté centrada completamente en la Biblia. Así, el sacerdote indicará qué versículo está comentando, para que todos puedan ir siguiendo la reflexión y las aplicaciones a las situaciones actuales, puesto que se promoverá que todos los católicos acudan a Misa con su Biblia en la mano.

Para que los católicos sepan de antemano qué lecturas corresponden, sería conveniente colocar alguna pizarra para anotar las citas bíblicas de cada lectura y del salmo responsorial.

La Biblia en la procesión de entrada. Para que el católico note de una manera visual e impactante que la Biblia es el libro fundamental de la Iglesia, es recomendable que, en la procesión de entrada que se hace al inicio de la Misa, se lleve en alto el libro de la Biblia. Que no se lleve el Evangeliario, ni el Leccionario, ni ningún otro subsidio. De preferencia debe llevarse la Biblia más común en la parroquia, la que lleve la mayoría de los asistentes.

Lo importante es que el católico vea con sus propios ojos que la Biblia que se lleva en procesión es la misma, o muy parecida, a la que él lleva en sus manos. De esta misma Biblia puede hacerse la proclamación de cada una de las lecturas. Esto servirá para que el católico asimile visualmente la importancia de la Sagrada Escritura. En realidad el católico generalmente no tiene una conciencia clara de que en la Iglesia se lea la Biblia.

En efecto, muchos hermanos que anteriormente eran católicos y que ahora forman parte de algún grupo proselitista, dicen que en la Iglesia católica nunca se utiliza la Biblia, porque nunca lo percibieron visualmente.

Para que esto sea aún más visible, el sacerdote y quienes le ayudan en el altar, también deben llevar su propia Biblia. Cuando el sacerdote predique la homilía, debe tenerla en sus manos, indicando el versículo que comenta, leyendo algunos versículos en voz alta, explicándolos… es decir, utilizando ampliamente la Biblia.

Los Apóstoles de la Palabra estamos convencidos que este pequeño, pero significativo cambio, puede revolucionar la vida de la Iglesia. En realidad, en las comunidades donde los Apóstoles de la Palabra estamos trabajando, lo estamos implementando con bastante éxito.

Los fieles católicos acuden a la Santa Misa, no sólo con la Biblia en la mano. Acuden también con alguna pequeña libreta y un lapicero para tomar apuntes, que seguramente le ayudarán a asimilar mejor el mensaje de la Escritura.

Hemos notado también que la aplicación de esta iniciativa mejora la predicación del sacerdote y potencia la comprensión del mensaje por parte de los fieles. Se logra también que la predicación sea más dinámica y eficaz, puesto que cada fiel católico va siguiendo atentamente la homilía, puesto que se hace un uso abundante de la Biblia.

Así, sin necesidad de implementar campañas muy costosas para la difusión de la Biblia, podremos hacer posible que la Sagrada Escritura esté al alcance de todos. Como pueden notar, no se necesitan grandes gastos para hacer realidad el sueño de los Padres conciliares. Sólo se requiere que cada sacerdote y cada obispo tengan en cuenta la importancia de esta iniciativa y la promueva en la parroquia o la diócesis a su cargo.

Apóstoles de la Palabra (para lectores mexicanos)

Si queremos ir más lejos en esta iniciativa, podría impartirse un breve curso bíblico unos 10 o 15 minutos antes o después de la Santa Misa. Puede utilizarse nuestro folleto “Curso Bíblico para Niños”, un práctico folleto que consta de catorce lecciones y sumamente accesible por el estilo y el precio (cuesta apenas unos $7.00 [pesos mexicanos]).

Algo que se debe tener en cuenta es que aún no es el momento de hablar a la gente de inerrancia, canonicidad y tantos otros temas que es conveniente tratar después para los que se interesen en profundizar más el dato bíblico. Se trata, más bien, de que el católico se aproxime a la Biblia para tener una idea general de la Historia de la Salvación. Después, hay que aplicar este principio: “el que tenga más saliva, que coma más pinole”.

Para los que deseen profundizar más otros aspectos relacionados con la Biblia, se pueden organizar cursos en el horario y los días más convenientes. En este sentido, los Apóstoles de la Palabra tenemos material didáctico apropiado.

Amigo sacerdote: ¿te gustaría empezar esta iniciativa en tu parroquia? Los Apóstoles de la Palabra podemos asesorarte en esta noble tarea. Comunícate con nosotros. Estamos a tu disposición.

Amigos celebradores de la Palabra y agentes de pastoral, ¿te gustaría que esta idea se implementara en tu parroquia o diócesis? Anímate a hablar con las personas indicadas.

Acuérdate: tú puedes contribuir a que todo católico tenga “fácil acceso a la Sagrada Escritura” (DV 22). Ayúdanos a hacer realidad este sueño. Únete a nuestra revolución.

Más información: http://www.apostolesdelapalabra.org/

martes, 21 de mayo de 2013

¿Por qué representamos al Espíritu Santo en forma de paloma?




La respuesta está en el Evangelio. En el de San Mateo, dentro de la narración del bautismo de Jesús, se lee la siguiente frase: Jesús salió del agua; y entonces se le abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios que descendía en forma de paloma y venía sobre Él (3, 16). Con muy parecidas palabras se narra lo mismo en los evangelios de San Marcos (1, 10) y San Lucas (3, 21-22). El de San Juan lo pone en boca de Juan Bautista, como signo de reconocimiento de quién era Jesús: He visto al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma y permanecía sobre Él (1. 32).

Cuando se quiere representar en imágenes a la Ssma. Trinidad, no es igual de fácil la representación de cada una. Lo más sencillo, evidentemente, es representar al Hijo, la segunda persona, puesto que se encarnó. Y le corresponde propiamente la forma humana, pues además de ser Dios es verdadero hombre. En segundo lugar figura la persona del Padre. No se ha encarnado, pero se recure a la figura de un padre humano de Jesús, con bastante lógica. Pero ¿y el Espíritu Santo? Un espíritu es irrepresentable como tal por definición. Quedaba como única solución razonable rastrear las Escrituras, sobre todo el Nuevo Testamento, en busca de figuras con las cuales se ha hecho presente visiblemente su persona o su acción.

De este rastreo salen dos figuras: la paloma, que aparece en el bautismo del Señor en el Jordán; y las lenguas de fuego, que se posan sobre los apóstoles en Pentecostés. La imaginería cristiana ha utilizado las dos. Si ha utilizado con más frecuencia la paloma probablemente se debe a que es una imagen más cercana a lo personal que una lengua de fuego.

¿Y por qué quiso adoptar la forma de paloma? No se puede contestar a ciencia cierta, pero se puede especular un poco al respecto. Hoy día simboliza sobre todo la paz, y eso tiene también un origen bíblico, pues hace referencia a la paloma que soltó por tres veces Noé del arca, volviendo la segunda vez con una rama de olivo en el pico (la tercera ya no volvió; cfr Gen 8, 8-12), lo cual quería decir que había vuelto la paz y la normalidad al mundo. De todas formas, no parece que haya aquí una relación directa entre los dos símbolos.

Es más probable que acertemos si la pregunta no es qué simboliza ahora, sino qué simbolizaba entonces. En el Cantar de los cantares se lee lo siguiente, como parte de un poema en boca del amado: ¡Ábreme, hermana mía, amada mía, mi paloma, mi preciosa! (5, 2). En el Talmud judío hay alguna referencia a que la paloma era un signo de castidad (cfr. Eruvim, 100b). En el evangelio figura la recomendación de que sus discípulos sean sagaces como las serpientes y sencillos como las palomas (Mt 10, 16). Todo esto apunta a que en la simbología de Israel en tiempos de Jesucristo la paloma era figura de un amor sencillo y limpio. Y esto encaja bastante bien con la persona del Espíritu Santo, procedente del amor mutuo del Padre y del Hijo, y enviado a los hombres como Don que les conduce hacia la plenitud del amor de Dios.